Lo importante es que decidí quererte y no volver a
mirar atrás. Es curioso, he visto como se defiende la idea del más y del menos.
Como llega un día cualquiera y quiero saber cómo estamos, si todo va bien. Como
hay cosas que pasan, o como se me ha escapado planear que estarías aquí. No he
abierto los ojos cuando ya has roto con todas las barreras que interpuso mi
camino y te siento a veces cerca. También hay veces que me odio, por no tener
auto-control sobre mí y quererte tanto. Hay días que se me hacen más cuesta
arriba que otros, pero siempre sonrío aunque llueva y no tenga energía para
salir corriendo a cobijarme, ni él me quiera más por todos mis defectos. Soy la
única culpable de que la ilusión coja tanto aire que me ahogue. Mientras todo está
girando, me apisona el sonido de la lluvia. Está pegando fuerte y tengo miedo
de saltar el charco y no pisar el suelo. Se me eriza la piel si vuelvo a pensar
en esta espiral negativa que no me deja respirar. Si nunca
inviertes tiempo en aquello que te pueda romper, no te romperás nunca. Dime que
no hemos agotado nuestro tiempo, que vienes de camino porque no aguantas un
segundo más sin verme. Miro esa luz, que me dice que no vas a escribirme, pero
que si piensas en mí. Que todo lo que buscamos con mucha fuerza siempre tiene
poco éxito y solo cuando doy por vencidas mis ganas me estas esperando. Me dan
igual los precipicios que anden delante mía, también haber desgastado todas mis
fuerzas.