viernes, 27 de febrero de 2015

El quirófano te abre sus puertas

Existe el dolor porque debemos sufrirlo. Me adelanté sin saber que no estaba preparada para quedarme dormida en una cuenta atrás que rotó inconsciente mi cabeza. En ese momento solo pensaba volver a despertar con el dolor más fuerte y las duplicadas ganas de intensidad. Estaba inconsciente y bañada en sangre al despertar pero solo trataba de averiguar porque el sueño tan profundo me había hecho despertar diferente, ausente. Ahora responsable de mi dolor agudizo el empeño que existe de vencer el miedo a sufrir sufriendo.

jueves, 26 de febrero de 2015

Finales sin principio

Esto es así mi amor, te pienso e imagino todo lo que me gustaría decirte en cada situación que no se ha podido dar. Mientras te explico las razones que no me pides, te entristece verme llorar pero te mantiene firme la sombra que pisas por detrás de tus pasos. No he podido acrecentarme a nada después de ti. He crecido interiormente pero nada ha cambiado en mi salvo la gente que ya no me rodea. Cuando me siento sola, apareces tu destrozándome sin esfuerzo alguno. Ahora que he vuelto a desnudarme noto tus cicatrices y el vago recuerdo de nosotros. Estoy calada de ti y busco epicentro donde cobijar mis mejillas. Si me atrevo,  no creo poder echar raíces por encima de todo, tengo valor de creer que está historia merece ser contada. Contigo todo tenía un aire romántico, nuestra poca gracia de envolver regalos. Me limito a contestar antes de refugiarme en el pecho de alguien. Me cansé de los principios a pesar de temer otro final como el nuestro. 

viernes, 13 de febrero de 2015

Sentido y sensibilidad

Me haces arriesgar y no te das cuenta de las ganas que le pongo a esto que no te gusta. Hace un año que pienso si besarte sanaría mis deudas pero después de probarlo necesito más tragos sabor a ti. No hago especiales los momentos que pasamos juntos pero mis ganas de enseñarte el mundo que aún no conoces se aventajan. A veces huele al hogar donde rompí con mi pasado y pienso en ti en un estado bipolar de conquistar a la vez que no los revolcones que podríamos estar disfrutando. Quiero quitarte la ropa y no esperar que me beses el cuello después, aunque a veces no necesite de ti. 

miércoles, 11 de febrero de 2015

Mientras se duermen las manos

Ahora que estamos aquí sin mirarnos, he tenido que estropear nuestros planes.
Ahora que habría bastado con ser follamantes,  haces que sienta angustia.
Preferías cualquier otro sitio que quedarte a mi lado,  metódicos momentos para mis suspiros. 
Huele a malgaste, anginas forzando las vidas que ya no tenemos. Siento mi fragilidad.
 Noto el frío amanecer entre la luna menguante, estoy andando hacia el porche mientras apago mi último cigarrillo como siempre entre mentiras.
 De nuevo una señal y vuelvo a mentir esfumándome de ti. 
Se agitan las cuerdas de mí guitarra, estoy pensando que suena mejor que nuestras voces escupiendo saliva al no llamarnos.
Ahora notando como se retuerce el elixir de estos ojos negros, extraño un abrazo.

Cuando vayas más allá del intento

En algún momento hay que decidirse, la vida es un caos. Ahora intentamos resistirnos a la oportunidad de empezar de nuevo. Pero llegaremos a tiempo en mitad de un café desvelado, con la comodidad y las ganas de volver a ponerlo todo patadas arriba.


sábado, 7 de febrero de 2015

Desafiando al mundo desde el sofá

Ninguno de ellos te conoce, de modo que no  importa. Pero ahora eres tu quien anda distraída, tu mente alborotada y las medias rotas . Notas que te estas evadiendo mientras tus ojos casi cerrados piden a gritos un hogar donde quedarse a dormir. En ese momento alguien se ríe de la caducada hora que marca tu reloj y el desastre comienza a revelar tu estado de ánimo. Los tapujos que escondías empiezan a hacer pitar tus oídos en el más amplío silencio de la cama. Son dos pasos los que has dado a lo largo del cuarto de cuatro paredes color canela y el frío mantiene tu cuerpo irreversible. Las canciones no paran de repetir la falta que te hace el amor en los días aburridos y el desenfreno. Al final, borracha y segura de que no puedes esperar algo más de la noche, esperas tres minutos y decides marcharte. Rezas por no atentar de nuevo contra esa facilidad para llorar después de otro  inequívoco y hecho real. La realidad sobre la ansiedad es que nunca sabes del todo cuando necesitas respirar profundo, y corres. Cavas entre tus cosas ocupadas bajo la ropa del mes pasado y decides empezar de nuevo. Mientras te dejas llevar han pasado poco más de doce estúpidos y estupendos meses en los que cada noche prometiste lo que aún no has cumplido, te desarmas. El poder de la mente impulsa las ganas que tienes de sentirte de nuevo realmente valiosa y vives sin contar con los desafíos.

lunes, 2 de febrero de 2015

Trescientos sesenta y cinco días después

Giro en círculos cerrados,
comprendo que tanto dolor por quien ya no está es cuestión de egoísmo,
 te creí mío, te quise más.
 Serás un amor imposible,
 después de un año esperándote he de abandonarnos
Me despido de ti porque no serás más mi mejor forma de ver el mundo,
 no te siento.
 Es una sutil acusación,
 lo malo es que deja recuerdos.
Mi cuerpo frío con sangre caliente,
 revivo y me ahogas.
 Dedico parte de mi tiempo a no llorarte 
y mientras espero dejo tu vicio,
te exento.
Mi boca muda expira por última vez tu nombre
  pero no existen fuerzas,
perdimos.
He mudado la piel,
 mi tacto aterciopelado espera unas manos que sepan salvarlo, 
funcionan las mías. 

domingo, 1 de febrero de 2015

Corazones de Acero

El sexo era mucho más sencillo de conseguir de lo que yo creía. Estos últimos meses me había estado fijando en chicos que no estaban interesados en mi, razón por la que se que aún no estoy lista. No para dejar todas mis fantasías atrás. Estaba segura de que una vez  dejase atrás la prudencia con alguien mi mundo iba a cambiar. Pero era inconsecuente. Aquello podía haber sido solo sexo. Me gustaba la parte de sentir que alguien podía llegar a desearme pero nada encajaba bien. Disfrazo este odio con una especie de autorcrítica agresiva de mi misma y pienso si estoy anticipando mis remordimientos futuros al pensar que no pueda gustarte lo que voy a ofrecerte. Recuerdo lo duro que es aquel momento entre el insomnio y el sueño, me mortifico. Habría sido más fácil quitarnos la ropa, que pensar en ti.