sábado, 4 de enero de 2014
Yo no elegí perderte, a ti.
Hay momentos que escribo porque siento lástima de mí, expresarme con palabras al mismo tiempo que mis dedos exprimen con fuerza las emociones del alma. Quizá dejé de lado triturar los recuerdos que ocultaba entre los estantes por si añoraba observarlos creyendo que siempre se mantendrían vivos. Hay sabores que me recuerdan a ti, es inútil añorar algo que indirectamente aun se encuentra cerca tuyo, pero no contigo.. Incluso el precepto más famoso puede no tener razón; ''Lucha por lo que quieres'', ''Cuida lo que tienes'', pero realmente es innecesario avivar algo cuando no sientes ser uno mismo. Es duro decir que he dejado de disfrutar contigo porque has cambiado. Cambiar no es malo si sabes mantener lo que te quiere al lado, así pues la mayoría de las personas que cambiamos conseguimos sustentar lo más cercano posible aquello que nos hace sentir vulnerables, como la amistad. Hace poco traté de convencerme sin convencerte de que aquello que se pierde no vuelve resurgir con el mismo ímpetu, se sostiene a base de esporádicos esfuerzos de los cuales no se nutre una relación basada en la confianza y el espíritu que envolvía nuestro antaño. Realmente los años nos hacen daño..
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