domingo, 1 de febrero de 2015
Corazones de Acero
El sexo era mucho más sencillo de conseguir de lo que yo creía. Estos últimos meses me había estado fijando en chicos que no estaban interesados en mi, razón por la que se que aún no estoy lista. No para dejar todas mis fantasías atrás. Estaba segura de que una vez dejase atrás la prudencia con alguien mi mundo iba a cambiar. Pero era inconsecuente. Aquello podía haber sido solo sexo. Me gustaba la parte de sentir que alguien podía llegar a desearme pero nada encajaba bien. Disfrazo este odio con una especie de autorcrítica agresiva de mi misma y pienso si estoy anticipando mis remordimientos futuros al pensar que no pueda gustarte lo que voy a ofrecerte. Recuerdo lo duro que es aquel momento entre el insomnio y el sueño, me mortifico. Habría sido más fácil quitarnos la ropa, que pensar en ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario