jueves, 19 de marzo de 2015
Días Raros
A veces me gusta que me miren. Suele pasarme cuando no me siento bien, no tengo un gran día y entonces ver que esbozan miradas me aclama. Sin embargo hay momentos que prefiero que nadie me vea, días como hoy. Se avecina tormenta y no necesito más que un paraguas para dejarme llevar entre la gente. Es una forma de desaparecer. La chica invisible. Apuro una hora más antes de acostarme de nuevo, remato el tiempo entre recetas y busco una forma más divertida de sacarme una sonrisa. Espero no acordarme de ti. Asique decido llamarlo los das rojos. Después de saber que tengo tantas cosas que hacer, cometo el error de dejarlas para otro día. He preferido pasar la tarde matando el tiempo entre carreras y pasos de gigante para parar estos nervios. Busco una explicación de porqué tengo miedo a enfrentarme conmigo misma y lo único que consigo es no querer dormir, siempre termino tapada hasta arriba, apretando una vez más los ojos y bañada en sudor. Todo por mi culpa. En mi lista de cosas que hacer también sale aparece llamar al médico, sacar de mi mente todo lo que me aterra, ponerle fin al desenfreno. A veces pienso que solo los días pares me acuerdo de recordarte, sin embargo días como hoy ni si quiera se como me siento.
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