Desde ese momento me di cuenta de que nadie vale tan poco para mendigar amor. He perdido el interés por mirar atrás en mi tarea de aprender a respirar profundamente.
Y hay cosas que me gustaría decirte, como que quiero dejar de hacer balances y valorar más los detalles, o que me gusta apretarte las manos y luego al pensar en nosotros a veces emocionarme.
Hace tiempo que preferí guardar los secretos, decir que somos tan distintos que ahora corro el riesgo de no querer dejarte ir.
Tengo miedo inexperiente de que para ti hacer el amor signifique solo el roce de piel con piel. Después de tantos cambios decido quemarme con este fuego.
Pero aún hay algo que no sabes, hay que tener valor para tratar con una mujer marcada por las huellas del pasado, porque ni ellas creen en lo que sienten.
La tormenta que tanto me está calando se encuentra solo en mi interior, y no me importa como o con cuanta fuerza hayas entrado que yo, no estaba esperando a nadie.
Es mi manía de querer tenerlo todo bajo control, la que va a acabar con esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario