domingo, 9 de marzo de 2014

Fantasmas de la soledad

He perdido lo que tenía, o no lo encuentro.
Tuviste la opción de dejarnos llevar, nada más fácil que aquello. Pero ahora te cedo la opción de olvidarme tan rápido como quieras. Estoy cansada de escribir solo versos tristes y esperar a que vuelvas tratando de rehacer una vida a la que no estoy preparada. Quiero saber en quien piensas por la noches y engañarme creyendo que te fuiste porque querías vivir cosas diferentes con alguien contrario a mi. Al menos me cabe la certeza de saber que así eres feliz. Me gustaría entonces saber porque me persigue tu nombre y allá donde voy tu recuerdo. He recordado aquel día, más bien aquella noche en la que asomada en tu ventana hacía viento en pleno mes de Julio y llevaba una camiseta lo suficientemente larga para no dejar ver nada más que mis rendonditas piernas. Esa camiseta era tuya, aunque se hizo mía porque no quise quitármela en toda la noche. Me quedaba un poco grande, quizás un poco más grande de la cuenta pero a ti te gustaba. Te gustaba verme asomada al balcón porque mi pelo siempre suelto entonces volaba. Tu nunca salías conmigo porque preferías esperarme dentro tumbado en el sillón hasta que yo me cansase de observar cada esquina de la calle..

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