viernes, 7 de marzo de 2014
Más lejos que ayer, pero menos que mañana.
Era amor, pero ya no lo sé. He de decir que lloro por las noches pero ya no sé si es porque te echo de menos o si es de dolor, porque me duele quererte. Estoy tan muerta que cuando me fui no pensé en quedarme pero si en que te girases a agarrarme. No, no es amor porque eso no se olvida, el tiempo no cura de aquello. Seguramente quien inventó la eternidad fue una persona enamorada que pensó que el concepto eterno nunca podría partirte en dos. Siempre he pensado que aquel momento en el que tu dejas que alguien forme parte de tu vida completamente te arriesgas a que te dañen. Realmente nadie te hace más daño que tu mismo. Tu aceptaste el trato. ¿Sabes?, en los amores de libro, es la lluvia quien decide cuando besarse y lo más duro es saber que en este amor, ex-amor el beso siempre le decides tu. Merecemos la oportunidad de estar juntos o al menos yo la merezco más que tu. No solo soy mis errores y tu no solo eres una montaña rusa siempre en funcionamiento de aquel parque al que nunca hemos ido juntos. Yo sé que eres más que eso. Me acuesto cada noche con ganas de quererte un rato, dijimos que esto de no estar juntos nunca nos pasaría a nosotros y míranos ahora. Ahora hago las maletas porque quiero irme de aquí cada día pero nunca me voy. Nunca lo hago porque irme sin ti es perderme perdiéndote. Y aún te quiero.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario